La obra más importante, entre los escritos de María Valtorta, ha sido publicada en diez volúmenes y se titula “El Evangelio como me ha sido revelado”.

Narra el nacimiento y la infancia de María y su Hijo Jesús (en gran parte escritos durante la estancia tras la forzada evacuación), los tres años de vida pública de Jesús (que constituyen la mayor parte de la obra), Su Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión, los inicios de la Iglesia, y La Asunción de María.

Enmarcada dentro de un elevado plano literario, la obra describe paisajes, entornos, personas y acontecimientos con la dinámica de una viva representación; delinea personajes y situaciones con habilidad introspectiva; presenta alegrías y dramas con el sentimiento de aquel que realmente participa en ellos, desde un privilegiado lugar; proporciona información sobre las características del entorno, las costumbres, los ritos y los diversos aspectos culturales con impecable detalle. A través del encantador relato de la vida terrenal del Redentor, con una riqueza de discursos y diálogos, ilustra toda la doctrina del cristianismo perfectamente acorde con la ortodoxia católica.

“Los dones místicos se unen armoniosamente a los dones naturales”, dirá en 1968 el p. Gabriele M. Allegra -un misionero franciscano que ahora es “venerable” – “escribiendo esta obra maestra de la literatura religiosa italiana y, tal vez debería decir, de la literatura cristiana a escala mundial”.

María Valtorta escribió esta gran obra entre los años 1944 y 1947. Algunos de los episodios finales corresponden al año 1951.

No siempre proseguía según el orden narrativo. En ocasiones, en vista de ciertas exigencias espirituales contingentes, tuvo que escribir uno o más episodios fuera de la linealidad de la narración, entonces era ​Jesús mismo Quien venía a asistirla para mostrarle el punto dónde debían ser introducidos dichos textos. A pesar de la discontinuidad esporádica de la redacción y, sobre todo, de la falta de planes preparatorios escritos o mentales, la obra presenta una estructura perfectamente orgánica de principio a fin.

Aparte de toda esta labor, María Valtorta también alternó con temas variados que comenzó a escribir en 1943 (en cuanto terminó la Autobiografía) una tarea que continuó hasta 1950. Estos temas han llegado a conformar las obras menores, publicadas en cinco volúmenes: tres obras de una miscelánea de escritos que corresponden respectivamente a 1943, 1944 y 1945-1950, y que agrupan textos sobre temas ascéticos, bíblicos, doctrinales y autobiográficos, además de descripciones de escenas evangélicas y el martirio de los primeros cristianos. La obra titulada El Libro de Azarías contiene comentarios sobre los textos encontrados en el Misal los días festivos (excepto los Evangelios); y Lecciones sobre la Carta de Pablo a los Romanos.

CONTRIBUYA